lunes, 27 de agosto de 2012

IV Volta a Peu a La Llosa; derivando hacia el asfalto


El domingo anduvimos por La Llosa
Finalizada la excursión por l'Alcora y su Volta a Peu,  a pesar de las fechas para el fin de semana había bastantes alternativas para seguir corriendo. Finalmente de todas ellas me decidí por participar solamente en la Volta a Peu de La Llosa y descartar la Marxa de la Sierra de Irta del sábado porque me pillaba lejos. Una vez estuvo claro el planning de carreras se trataba de intentar completar el fin de semana con alguna actividad que permitiese olvidar por un par de días la rutina de la semana. Y la verdad es el que al final de todo, a pesar de la panzada de coche que me tocó ayer domingo, he acabado el fin de semana con buenas sensaciones y habiendo desconectado bastante de esa rutina que tan poco me da últimamente.

Primeros momentos de la nocturna del viernes,
todavía de día
Empezaba el fin de semana deportivo con una actividad que celebramos por segunda vez la gente de la Peña el Porrón, allá por Albentosa, como es la Marcha Nocturna, actividad de tipo lúdico en la que nos llevamos a los críos a pasear por el monte, en un recorrido de baja dificultad que nos traslada hasta Los Mases de Albentosa, donde reponemos fuerzas bocadillo y cervecita en mano para, ya de noche retornar al pueblo en plan festivo. Agradable actividad que nos sirve como excusa perfecta para cambiar por una noche la plaza y el bar por paisajes más "sanotes". Al final se trata más de la intención que de otra cosa porque apenas si recorremos siete kilómetros que, en esta ocasión, discurrían en buena parte por la zona de la primera parte de la carrera, y con un perfil suavecito.Pero bueno, lo importante es hacer piña e introducir a los peques en esto del respeto por la naturaleza.
De negro estamos los tres
protagonistas de la salida por
Fuente Cerrada

Sin apenas tiempo para digerir la nocturna del viernes, el sábado a las 6.30 ya estábamos David y yo rumbo a la zona de la Fuente Cerrada (Teruel) donde habíamos quedado poco después con el amigo Pepe para hacer una salida de entrenamiento por esos parajes donde año tras año discurre la Aragón Sur. La intención era la de una salida tranquila a ritmos suaves aunque en un recorrido que sin ser duro del todo sí que tenía una primera mitad que de manera suave pero continuada nos llevara hasta los molinos en una ascenso de más de quinientos metros en aproximadamente once kilómetros para después volver al punto de partida en un recorrido circular, aprovechando los innumerables senderos de la zona. Como decimos por aquí "pensat i fet"; poco después de las siete de la mañana ya estábamos los tres disfrutando de una mañana fresquita por los alrededores de Teruel capital en un recorrido de subida, inicialmente por sendas muy corredoras que desembocaban de inmediato en unas barranqueras que fueron compañeras hasta prácticamente el kilómetro siete y, a partir de ahí, en el tramo más bonito sin duda del recorrido por otra senda, marcada para el BTT que poco a poco, y con pendientes progresivamente mayores nos llevaban al pie de los molinos a los que accedíamos tras superar una pendiente final de unos trescientos-cuatrocientos metros bastante dura. Una vez allí, con unas espectaculares vistas de la zona, con picos ya conocidos de otras aventuras, seguíamos trotando por pista hasta que finalmente nos desviamos por una senda que ya nos introducía a la bajada, en terreno de la Aragón Sur. Y así, con un pequeño incidente al perdernos que nos hizo modificar la ruta, descendiendo de manera continuada nos plantábamos en el punto de partida después de una salida tranquila, algo más exigente de lo esperado, de veintitrés kilómetros que completamos en algo más de dos horas y cuarto de ruta.



Entrenamiento en Fuente Cerrada según Wikiloc

Acabada la ruta llegaba el turno del "festival gastronómico"; iniciábamos el mismo con un espectacular almuerzo en el Restaurante de la Fuente Cerrada y un bocadillo que nos supo a gloria bendita y que sirvió para seguir puliendo detalles de lo que en un año será la segunda edición de la CxM Albentosa. Llegados al pueblo, a mediodía teníamos paella en la peña, así que casi sin tiempo más que para una reparadora ducha para allá que me iba. Ya se sabe que estas cosas se alargan y al final, sin darnos cuenta eran más de las siete de la tarde y tocaba empezar a preparar las tradicionales gachas con las que el amigo Pepe nos obsequia para celebrar su aniversario de las que, evidentemente, dimos buena cuenta para cenar, completando un día de esos poco propicios para mantener la línea pero de los que se agradecen por lo bien que acabas pasándolo.

Ramón Bagán; poco antes del tres,
todavía acompañado por Jorge
Y así, casi sin solución de continuidad llegaba el domingo. A las siete de la mañana sonaba el despertador y tocaba ponerse en pié para acudir a La Llosa para tratar de eliminar todos los excesos del sábado en los casi ocho kilómetros de su Volta a Peu. Inicialmente en esta ocasión iba a ir acompañado por mis chicas pero una mala noche de Leyre hizo que tuviese que acudir solo así que atracón de coche hasta la Llosa para plantarme en la zona de las piscinas con tiempo suficiente para disfrutar del ambiente al tiempo que empezar a sufrir con el sofocante calor que tuvimos que soportar.

La Llosa es un municipio de la provincia de Castellón en la Comunidad Valenciana, España. Perteneciente a la comarca de la Plana Baja.
Tiene su origen en una antigua alquería árabe. El rey Jaime I, después de la conquista, concedió una casa y un molino a Bernat Sauvi y tierras a P. Flandina.
En 1292, Francesc de Próxita compró a Jaime II la baronía de Almenara, a la cual pertenecía La Llosa; le sucedió en el señorío su hijo Olfo. Lugar de moriscos, tenía 75 casas en 1609, perteneció a la hijuela de Vall de Uxó. Después de la expulsión, se le concedió carta de población. El paludismo crónico de la zona impidió su expansión demográfica, pero a partir del siglo XIX comenzó un progresivo crecimiento que se acentuó en la década de los 60 del pasado siglo.
Existe en el témino diversas fuentes como son: La Fonteta, la Fuente Redona, la Fuente del Carcau. También cerca de la playa están las marismas donde hay un a gran variedad de aves y unas vistas fabulosas con unos atardeceres que impregnan de un color oro toda el agua que se acumula en los arrozales.Un poco más adelante se encuentra una de las pocas playas virgenes existentes en la provincia.donde se puede practicar la pesca, la acampada libre y diversos deportes.


Mucha gente conocida en la salida: la saga de los Iglesias, Tere Plá a la que hacía mucho tiempo que no veía, el incansable Rafael Murcia, Jorge Larive a quien después de mucho tiempo conseguí conocer y que acabó tocado (a ver si no es nada, campeón), y, cómo no, Jorge, el amigo Sucesordeparra, con quien acabaría compartiendo gran parte de la carrera. Un breve calentamiento acompañado por un sofocante calor dio paso a la espera de los últimos cinco minutos antes de empezar la carrera. Como anécdota curiosa; después de tantas carreras a punto estuve de salir sin chip (bueno con el mismo en el bolsillo) y gracias a que me di cuenta de casualidad y pude ponérmelo a punto y hora. Bueno, salida con la idea de hacer la carrera con Jorge a ritmos más o menos cómodos pero con la certeza, ratificada en el calentamiento, de que el calentón del sábado por Teruel acabaría por dejarse notar. El caso es que en el momento de la salida, y una vez conseguido el espacio vital para correr, una vez más el ritmo de inicio fue superior al previsto. De hecho hasta el repecho del inicio (más o menos a los quinientos metros) el ritmo era de 4.30 más o menos. Este primer repecho ya empezó a dejar claro que las piernas no iban frescas; se trata de un costerón cortito pero "intenso" que te deja preparado para sufrirlo el resto de carrera. Después del mismo un breve callejeo por el pueblo, pasando por el Ayuntamiento, para volver a pasar por la línea de salida poco antes del dos. En ese momento cambiamos el rumbo y nos dirigimos hacia la autopista (ver primera foto) previo paso inferior de la vía del tren. Ya entonces habíamos consumido tres kilómetros a una media de 4.41 el kilómetro y personalmente no iba nada cómodo. Me temo que más que físicamente, que tampoco, era una cuestión de cabeza. Creo que se superará pronto pero vuelve a costarme mantener el coco convencido de mantener el ritmo que llevo y eso, inevitablemente, me lleva a acabar claudicando, bajar el ritmo e, incluso, parar cuando al final sé que soy capaz de mantenerlo.

Ramón Bagán; en esta otra
poco antes de meta
 
Pero bueno, ya digo que poco a poco seguro que esta circunstancia se superará. Superada la vía del tren tocaba transitar de manera paralela a la autopista en un tramo en el que si vas con fuerzas puedes volar antes de cruzar el puente elevado sobre la misma, que también se atraganta, para a continuación seguir entre huertos y volver por el otro lado de la autopista para, nuevamente entre huertos volver para superar el mismo puente en dirección contraria. Todo este tramo lo hago de más a menos porque las piernas "duelen" y la cabeza no está dispuesta a imponerse en esta batalla. Así, el ritmo medio va sumando segundos progresivamente de manera que el segundo tres mil sale ligeramente por debajo de cinco el kilómetro. Alcanzado el seis "libero" a Jorge de mi compañía y le digo que siga adelante que yo voy a bajar el ritmo, algo que hago hasta incluso caminar brevemente a pesar de que no iba nada asfixiado. Pero bien, enseguida reemprendo la marcha e incluso recibo los ánimos de un monstruo de este mundo del trail, Vicente Calvo, que iba por allí con la cabra. Superado el segundo paso del puente de la autopista me digo que hay que echar el resto y poco después la visión del kilómetro siete me hace superar las dudas y lanzarme hasta el final intentando no ser superado por la legión de corredores que llevo detrás, algo que consigo, llegando a meta, disfrutando pese a todo del momento, en algo más de treinta y siete y por debajo de cinco el kilómetro.

No es un gran resultado ni mucho menos pero sé que estoy mejor que eso y, sobre todo, que ahora empieza el momento de la verdad; vemos, que estoy convencido de que vienen buenos momentos de entrenamiento y que llegado el mes de noviembre estaré en plenas condiciones físicas y mentales para afrontar el reto de la Maratón por las calles de Valencia. Bien, por ahora acabo. Entramos en un momento en el que la senda negra volverá a tomar protagonismo y en el que tocará sufrir del mismo, todo y que evidentemente seguiremos haciendo incursiones por la montaña. De momento la semana que viene nos veremos las caras por Quart de Poblet y su Volta a Peu; pero eso será otra historia. Hasta entonces el track de la carrera...


Perfil en Wikiloc; el repecho inicial no tiene desperdicio

2 comentarios:

Vicente Olucha dijo...

Bien Roberto, menudo fin de semana tan intenso, que estrés!!
Espero que el contacto con el asfalto, no te resulte duro, y suerte con la preparación de la maratón de Valencia, buen reto!

Un Saludo

Mario dijo...

Me encanta disfrutar de caminar o de salir a correr. Nunca he corrido una maratón en el exterior pero me gustaría hacerlo. Muchas veces me pido que el delivery de comida las condes me traiga platos livianos para no dificultar mis corridas diarias